Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2009.
UN DÍA DE VISITA EN ABLA

Vista panorámica de Abla
El pasado miércoles 30.09.2009 apareció publicado en el rotativo “Diario de Almería” un artículo dedicado a Abla en la sección “Opinión”, donde el escritor José Antonio Santano narra la visita realizada a Abla en su columna titulada “Imaginario”.
El visitante estimó quedarse todo el día en el pueblo para conocerlo a fondo y decidió recorrer el blanco caserío sin prisas, recreó la antigua ciudad romana visitando sus monumentos históricos y el barrio de Los Castillos, con reminiscencias árabes, perdiéndose en sus laberínticas calles estrechas y serpeadas. También se acercó a un mirador para admirar la belleza de Sierra Nevada y divisar el paisaje con su verdor de olivos y almendros.
Finalizado el recorrido turístico, nuestro viajero aprovechó la ocasión para degustar la comida casera y el vino de la tierra en uno de los distintos restaurantes de la localidad y rememorando la visita, anotó en su cuaderno de viajes cómo en éste lugar idóneo la vida se serena.
LA DEFORESTACIÓN HISTÓRICA DE ABLA

Portada de la revista comarcal
En la revista Río Nacimiento (2009) nº 1, aparece publicado un artículo titulado “La deforestación histórica de los montes de Abla (ss. XVI-XIX)”, pp. 3-18, donde se hace un análisis comparativo del espacio natural del siglo XVI en el que prima el aprovechamiento regulado y el siglo XIX con un abuso desmedido.
La actividad antrópica ha sido decisiva en la alteración de la cubierta vegetal, debida principalmente la actividad irracional motivada por el aumento demográfico, la roturación del espacio silvestre para ganar tierras de secano cultivables y la actividad carbonífera para la elaboración de carbón vegetal.
La sobreexplotación intensiva ha causado la pérdida del espacio arbóreo, que ha afectado al hábitat favorecedor del desarrollo de la flora y fauna autóctona. También la incidencia por los agentes de la naturaleza sobre el terreno esquilmado han contribuido a la alteración del paisaje serrano. Consecuentemente se deduce, que la razón de la deforestación no es natural sino cultural.
LA CONTRARREFORMA EN EL OBISPADO DE GUADIX

Portada del libro
La nueva publicación titulada “El paradigma contrarreformista de la diócesis de Guadix (Siglos XVI-XVIII)” del autor Carlos Javier Garrido García, ofrece una exposición analítica de los elementos que van a configurar el modelo de Contrarreforma en el obispado accitano a lo largo de las citadas centurias.
El mencionado paradigma contrarreformista está basado en la recuperación de los mártires de la época califal y también de la antigüedad, caso de S. Torcuato de Guadix y los Santos Mártires de Abla, tendiendo en cuenta que en los citados siglos la parroquia abulense pertenecía al citado obispado. La finalidad pretendida en este caso es la ligazón de la Iglesia accitana a los orígenes martiriales de la Iglesia española.
El citado libro recoge las actas de la comisión enviada en 1629 a Abla por el obispo de Guadix fray Juan de Araoz para investigar cualquier indicio o vestigio acreditativo del martirio acaecido en época del emperador romano Diocleciano. La importancia de la publicación para la historia de Abla es que saca a la luz una información hasta ahora desconocida que permite completar un vacío histórico en esta localidad almeriense.
LAS ADELFAS (ABLA, ALMERÍA)

Anejo Las Adelfas
Este anejo de Abla, mencionado en el siglo XVI, está situado en la Sierra de Baza a 4,7 Km del núcleo urbano por carretera. Acerca de la procedencia de su nombre, una opinión señala que deriva de la planta “adelfa” y otra estima que proviene del topónimo antiguo Abelfas.
El caserío está integrado por Las Adelfas Altas y Bajas, que a su vez están separadas por la rambla del mismo nombre, de modo que la componen cuatro núcleos de barriadas y varios cortijos dispersos que forman parte del entramado de este anejo municipal. En el Nomenclator de Población del año 1950 constan 40 viviendas y otras 36 edificaciones con una población de 146 habitantes de hecho. Las emigraciones de los años sesenta causaron la despoblación y actualmente, durante los fines de semana y vacaciones, es frecuentado el poblado por algunas personas que buscan el descanso y la tranquilidad que ofrece este paraje.
Merece la atención visitar la ermita S. José (s. XX), el puente (s. XIX), las figuras indálicas, la balsa, el peñón de Basalta y admirar las viviendas rurales construidas al modo tradicional con tejados de aleras, que conservan un sabor típicamente serrano como si el tiempo se hubiera detenido en una época pasada.
