Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2009.
LA SIERRA DE ABLA SE VISTE DE PRIMAVERA
Flora del pago "El Colmenarejo" (Sierra Nevada)
Con la llegada de la primavera, tras las copiosas nevadas y lluvias invernales, la sierra de Abla se viste con un manto floral salpicado con distintas tonalidades de color. Es la época ideal para recorrer la serranía, que ataviada con sus mejores galas naturales deleita la vista al caminante antes que el sofocante calor estival las marchite.
Los distintos parajes de Sierra Nevada presentan diversos lunares de colorido. “El Barranquillo del Mar” bañado por la salida de su riachuelo invernal, adorna su cubierta vegetal con un verde intenso y “Los Loclones” engalanan el tupido paisaje con matasblancas floridas. Más arriba, los pagos de “El Colmenarejo” y “La Majada del Rosal” lucen un colorido tapiz que persuade al senderista a desandar el camino y dar un rodeo para evitar lastimarlo con la pisada.
Este panorama estacional, que se repite cada año en los montes abulenses, invita al lugareño a escapar del asfalto y de la rutina cotidiana para perderse por los viejos caminos de herradura en el interior de la sierra, que conducen a redescubrir este encanto de la naturaleza.
ABLA EN LA RUTA DE MÜNZER

Rótulo de la Ruta de Münzer en Abla
Abla figura en el recorrido de uno de los principales caminos de Al-Andalus que recoge el Legado Andalusí, la Ruta de Münzer. Esta antigua vía de comunicación fue muy transitada en época medieval y enlazaba Granada con Almería por los pueblos del interior, ladeando los macizos montañosos a su paso y en particular Sierra Nevada. También es conocida como Camino Real y actualmente se le atribuye el nombre de un viajero austriaco que la recorrió a caballo en el siglo XV. Jerónimo Münzer fue un médico, que viajó por España entre 1494 y 1495 y escribió un relato de su viaje por esta ruta, considerado como “interesante” por algunos historiadores.
Este tramo de la ruta transcurre por una treintena de poblaciones uniendo las dos capitales andaluzas. El recorrido parte desde Almería en dirección Gador y Alboloduy para conectar con las comarcas Río Nacimiento donde se halla Abla y El Cenete hasta Guadix. Desde aquí prosigue por Cortes, Graena, La Peza, Quéntar, Dúdar y Cenes hasta culminar en Granada.
Abla ofrece al viajero su rico legado andalusí formado por su pasado histórico y manifestado en las extintas fortalezas árabes de Abla y Las Juntas (s. IX). También cabe mencionar el poeta muladí El Ablí que cultivó la poesía lírica (s. IX) y la desaparecida fortaleza de La Alcazavilla donde se localiza la leyenda de una cautiva cristiana “La Relumbrosa”. El viajero debe hacer un alto en el camino al llegar a Abla, denominada “la flor del camino”, para visitar los monumentos que integran su patrimonio local, convivir en algunas de las fiestas y tradiciones ocasionales y sobre todo degustar los suculentos platos de la tierra.
ITINERARIO EN EL II ENCUENTRO RURAL DE BLOGS

Carteles publicitarios
Entre las actividades programadas en el II Encuentro Rural de Blogs, celebrado en Abla los días 16 y 17 de mayo, estaba previsto la celebración como actividad complementaria de un Itinerario por el pueblo, a fin de dar a conocer a los asistentes al acto los monumentos más significativos de Abla, en particular al personal que visitaba por primera vez el pueblo.
La ruta guiada se inició con una breve introducción histórica de Abla y seguidamente se expuso un análisis del mausoleo romano atendiendo a su tipología, características, funcionalidades y datación cronológica. La ruta prosiguió por el Albollón donde se visitó “el tinao” hasta llegar a la plaza Cruz de S. Juan para admirar el aljibe-ermita. Posteriormente, se accedió por la calle Real, deteniéndose en la hornacina “La Caradiós” y “La Casa Barroca”, hasta la plaza Mayor donde los itinerantes se sumaron a “Las Carrozas”. Finalmente, se llegó a la Iglesia Parroquial donde se hizo una breve explicación de su historia, arquitectura, arte, heráldica, etc.
Finalizada la ruta los asistentes se reunieron en “La Merendica” para intercambiar impresiones tanto del Itinerario histórico-artístico realizado en el casco urbano, promocionado por el Centro de Estudios Abulenses, como del Encuentro blogero clausurado.
LOS BIENES HABICES DE LA IGLESIA DE ABLA (s. XVI)

Portada de la revista
La revista Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos (Sección Árabe-Islam) de la Universidad de Granada, publicó en su Volumen 46 del año 1997 una separata que tiene por título “El apeo de los habices de la Iglesia Parroquial de Abla (Almería) de 1550. Edición y estudio” del profesor Carlos Javier Garrido García.
Se trata de los bienes inmuebles, de naturaleza rústica o urbana, pertenecientes a la mezquita local, que fueron donados por los fieles musulmanes obedeciendo distintas causas. Tras la Reconquista y las conversiones generales de 1500-1502 pasan por merced de los Reyes Católicos a la Iglesia Parroquial de Abla y aparecen recogidos en el Apeo realizado en 1550.
Este estudio permite cubrir la laguna de la etapa morisca en la localidad y como indica el autor nos permite conocer la cantidad, calidad y aprovechamiento de estos bienes habices, así como la vida socio-económica de la villa, formada por una población de mayoría morisca y de cristianos viejos, que ostentaban los órganos de poder.
SEMANA SANTA DE ABLA. EL I ENCUENTRO

Antigua procesión de Semana Santa. El I Encuentro procesional
Tradicionalmente en la Semana Santa de Abla se representan “Tres Encuentros” procesionales. El primero rememora el camino que recorrió Cristo hacia el Calvario para ser crucificado, representándose este encuentro tradicional en El Paseo.
Como manda la tradición, el Viernes Santo a las once de la mañana parten de la Iglesia Parroquial los tronos de la Virgen de los Dolores y S. Juan acompañados de sus respectivas hermandades. Momentos después sale el trono de Nº.P. Jesús con su hermandad hacia esta plaza, donde tiene lugar el primer encuentro de Jesús Nazareno con su Madre.
Para ello, se posicionan en el lugar acostumbrado los tronos de las citadas imágenes, una frente a otra, a una distancia marcada, mientras la imagen de S. Juan se coloca a un lado entre ambas en un lugar próximo a la Virgen. El citado encuentro se desarrolla en un acto de aproximación de tres pausas, que simbolizan “las tres caídas”, donde la imagen de Jesús se va acercando a la Virgen de los Dolores, sonando en cada una las bocinas.
Se trata de una representación popular del encuentro de la Virgen y Cristo cargado con la cruz camino del Calvario basado en la Tradición cristiana. Finalizado el acto, la procesión se encamina hacia la plaza Mayor donde tiene lugar el segundo encuentro.
