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EL PEDESTAL DE AVITIANO (s. II)

Pedestal romano de Avitiano
En la plaza S. Antón de Abla se conserva un modesto monumento, consistente en un pedestal romano rematado con una cruz reciente de hierro forjado que ha reemplazado a la anterior, al que se conoce popularmente como “la cruz de S. Antón” o el “pedestal de Avitiano”.
Este bloque está labrado en piedra arenisca de color amarillento y presenta unas medidas de 52 cm. de ancho x 80 cm. de largo y 50 cm. de fondo. Su estado de conservación es lamentable, dado que se ha perdido la inscripción latina de su campo epigráfico. No obstante, fue recopilada en 1869 por el epigrafísta alemán Aemilius Hübner, en su obra Corpus Inscriptionum Latinarum (C.I.L. II) con el número 3401, facilitando la siguiente lectura de un alto grado de fiabilidad:
L • ALFENO • ARN
AVITIANO
......................
ORDO • REI • P •
.......……….DE
CREVIT.......
......................
......................
......................
La transcripción epigráfica facilitada es la siguiente: “L(ucio) Alfeno Arn(iense) / Avitiano / ... / Ordo Rei P(ublicae) / … de / crevit …”. La traducción dada a conocer es: “ A Lucio Alfeno Avitiano, de la tribu Arniense, el ordo del municipio decretó ...” .
Atendiendo a su tipología, aunque el texto aparece incompleto, puede deducirse que se trata de un homenaje que los ciudadanos del consejo municipal rindieron a Lucio Alfeno Avitiano, un afamado tribuno de Roma que se retiró a ALBA donde vivió la vejez hasta el final de sus días. Por consiguiente, entendemos que se trata de una inscripción honorífica.
La importancia de este epígrafe, además de facilitar el nombre de un personaje local es la acreditación de la municipalidad romana al transcribir “ORDO REI PUBLICAE”, es decir Alba estaba constituida administrativamente en municipio romano. Este soporte epigráfico perteneciente al s. II (d. C.) es el único que se conserva físicamente en la localidad de las siete inscripciones restantes que integran en su conjunto el Lapidario Romano de Abla (Lapidarium Albensis).
IV. EL VINCULO ABLA-GRANADA. EL ARCHIVO DE LA REAL CHANCILLERIA
Archivo de la Real Chancilleria de Ganada
La Real Chancillería de Granada fue establecida en 1505 por decisión real en la ciudad granadina. Era un alto tribunal para la administración de justicia, cuya jurisdicción comprendía Andalucía, Murcia, La Mancha, Extremadura y Canarias. Estaba regida por el presidente y los oidores. La componían seis salas: cuatro de civil, una de criminal y otra de sala de hijosdalgos. En el siglo XVIII fue perdiendo paulatinamente poder y en 1834 se le sustituyó por la Audiencia Territorial de Granada. La importancia del archivo estriba en la conservación de los fondos documentales de la Real Chancillería de Granada durante la etapa que va del siglo XVI hasta el primer tercio del XIX.
La vinculación cultural del citado Archivo granadino con Abla (Almería) es que en sus fondos archivísticos se custodian varios legajos judiciales relacionados con la localidad, en un período comprendido principalmente entre los siglos XVI al XVIII. El documento más antiguo data de 1527 y hace referencia a las aguas de una acequia.
Las materias judiciales conservadas son muy variadas: Aguas, Bienes comunales, Iglesia, Abastos, Mesta, Jurisdicción, Oficios públicos, Pastos, Concejo, Hidalguías, etc., que en su conjunto permiten ofrecer una información histórica veraz de ese período histórico de Abla.
Los legajos archivados componen un importante patrimonio documental de consulta para el estudio y conocimiento de las distintas facetas históricas de Abla y constituye una fuente fundamental para los historiadores en la investigación de la historia local.
V.- EL VÍNCULO ABLA-GRANADA: LA CAPILLA REAL

Fachada de la Capilla Real de Granada
La Capilla Real es un edificio construido en estilo gótico (1505-1517) destinado a acoger los restos mortales de los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, que forjaron la unidad nacional. Tras su construcción, en el siglo XVI fue recibiendo el legado de los reyes fundadores: reliquias, tapices, libros, pinturas y demás ornamentos, para enaltecer este panteón real.
Entre los siglos XVII y XVIII el templo se adereza al gusto barroco con la participación de varios artistas que realizan distintos encargos siguiendo este estilo artístico. Entre ellos destaca el artista polifacético Blas Antonio Moreno, nacido en Abla en el año 1715, cuya obra artística plasma otra vinculación más entre Abla (Almería) y la ciudad de la Alhambra.
Tan sólo con diecinueve años se le encarga su primera obra conocida. Realiza en 1734 un complejo tornavoz del nuevo púlpito de la capilla Real granadina para rematar el pie de cantería. Posteriormente, le fue encomendado a este escultor abulense otro encargo en la capilla Real, concretamente la realización del nuevo retablo de la capilla de la Santa Cruz, cuya ejecución se dilató una década, que constituye un claro exponente artístico del retablismo barroco granadino.
